martes, 29 de mayo de 2012

Miércoles 30, Novelas generacionales en el Laberint de Wonderland




Dejamos atrás la senectud y lo joven, pero no nos alejamos mucho de las edades del hombre. Dicen que cada 25 años nace una generación, y por eso en el Laberint de Wonderland hemos optado por ofreceros este miércoles cuatro novelas generacionales de cuatro momentos bastante separados en el tiempo.

1.- El rojo y el negro de Stendhal o el preludio del romanticismo.


2.- La Barcelona del primer tercio del siglo XX en Vida privada de Josep Maria de Sagarra


3.- La América de yuppies y rien ne va plus en American Psycho de Bret Easton Ellis

4.- El porvenir en Fight Club de Chuck Palahniuk






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lunes, 28 de mayo de 2012

Recitando tras salir de la ducha en Nius de Xip.tv






Hace poco el programa NIUS me invitó a recitar un fragmento de El gladiador silenciado tras salir de la ducha. Lo hice encantado y aquí tenéis el resultado. Ahora bien, No sabía que era Logopoeta en vez de Loopoeta, ni que me llamo Coromines y no Corominas.


domingo, 27 de mayo de 2012

Luz de noviembre, por la tarde de Eduardo Laporte en Sigueleyendo







El proceso o la valentía, por Jordi Corominas i Julián

Conocí a Eduardo Laporte un sábado por la mañana al lado de una cuadrícula al aire libre con aire de búnker. Fumábamos a la espera de participar en el Encuentro Blogs Literarios y me sorprendió el cambio que una persona genera de la foto al exterior. En las instantáneas de una famosa red social, muy útil para decir en la realidad aquello de tu cara me suena, transpiraba seriedad, mientras que en lo físico es un tipo sonriente que inspira mucha confianza. Pasamos casi toda la jornada juntos, reímos y hasta conspiramos en secreto con varias bestias pardas que alargaron las horas entre alcoholes y libros. El suyo es Luz de noviembre, por la tarde, lo ha editado Demipage y es un acto de valentía escrito por un chaval que en el momento de echar la vista atrás y rememorar un año fatídico andaba por la veintena.

Este mundo de lo digital es maravilloso y da asco al mismo tiempo. Con el primer párrafo he esgrimido diversas ideas que ya pueden dar pie a la crítica de la crítica. Resulta que soy amigo del autor, que aborda el tema de la agonía de su padre justo después de perder a la madre. Dios mío, la cosa es trágica dirán los cínicos, un caramelo de melodrama, una oda a la lágrima fácil. La mierda es vivir en la época de soltar vómito contra lo ajeno sin pensar ni meditar en la importancia de cómo se narra el contenido.

Porque la valentía no radica sólo en atreverse con el óbito enlazado de las dos figuras más importantes en la vida de cualquier ser humano. Estriba en dar el paso de recoger un tema que tenemos al alcance de la mano y no osamos profanar: la historia de nuestra familia, lo que implica preguntas incómodas y sumergirse en una oculta genealogía con la que atar cabos y reconocerse.

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La valentía estriba en dar el paso de recoger un tema que tenemos

al alcance de la mano y no osamos profanar: la historia de nuestra familia,

lo que implica preguntas incómodas y sumergirse

en una oculta genealogía con la que atar cabos y reconocerse

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La trama fluctúa en una cronología nada lineal, factor comprensible si consideramos que Eduardo dispara ráfagas de reflexión que recorren un siglo de clan, desde el abuelo en la Guerra Civil hasta el comentario londinense sobre “un francés que te gustará”, semilla del matrimonio entre Philippe, futuro diseñador francés afincado en Navarra, y María. Ambos transcurren en la conservadora Pamplona, años de inquietudes, partos y victorias en lo profesional. Los ochenta son un tesoro que los noventa diluyen sin que por ello disminuya la energía. Llega el año 2000 y lo sólido se desvanece hasta desaparecer, hasta engendrar el vacío más absoluto.

Laporte con su Luz de noviembre, por la tarde ha quebrantado dos reglas naturales de de un debut literario. Su novela no es una novela, sino más bien un tejido confesional que podría definirse como ensayo encubierto sobre el dolor y el proceso que conlleva la compañía de la señora de la guadaña en su macabra danza previa a firmar el finiquito. Asimismo es un bildungsroman a la inversa, porque en vez de centrarse en un yo en relación con el universo, aquí son los demás los que llevan la voz cantante y se erigen en protagonistas. La biografía, oculta en la gran mayoría de los textos de exordio para proporcionar la alegría de una ficción, es prístina y honesta. Con veinte años somos los reyes del mambo en nuestro cerebro, pero el mundo, eso lo vemos con la edad, nos maneja a su antojo, más aún si gira la rueda y caemos en la casilla de una desesperación insalvable. Somos insignificantes, y en este sentido el autor nos da una lección sin pretenderlo.

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Con veinte años somos los reyes del mambo en nuestro cerebro,

pero el mundo, eso lo vemos con la edad, nos maneja a su antojo

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Es curioso comprobar cómo la vida transcurre y, Lennon tenía razón, no nos damos cuenta de su goteo. Las efemérides permanecen en un ámbito apartado que estalla cuando nos juntamos con amigos y el calor de recuperar pozos sin fondo que teníamos olvidados en algún recodo. La síntesis obliga a catalogar las existencias como si de un manual de bachillerato se tratara, con puntos que definen nuestra superficie íntima. Nacimiento, graduaciones, amores, trabajo, viajes, descanse en paz. Solemos obviar, y es lo más interesante, el proceso, válido porque ubica cada segmento de la línea en su justa dimensión, como si el camino no se midiera en la salida y la meta, sino en la aguja que lo enhebra. Y aquí la cota que alcanza el recorrido es la más complicada, y vira de la adolescencia a la madurez por impacto de un inesperado cierre que abre la puerta de afrontar el resto de la etapa sin la compañía que nos posibilitó participar en la única carrera que cuenta.

El tono de Luz de noviembre, por la tarde es tenue hasta que se cierra la ventana. El libro abarca una pluralidad de lugares que no obstante son estáticos. Siempre estamos en la habitación donde padre e hijo apuran un cigarrillo amargo y aprenden una prueba de superación. ¿Seguro? La aprenden y la padecen, y quizá suene tópico eso de lo cristiano del mal que engendra conocimiento, desgarrarse para crecer, pero seguramente es así y Laporte lo refleja sin medias tintas.

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El libro abarca una pluralidad de lugares que no obstante son estáticos.

Siempre estamos en la habitación donde padre e hijo

apuran un cigarrillo amargo y aprenden una prueba de superación

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La literatura expía y sirve como terapia de choque. Existirán mil frases de diarios que mencionen el pasaje de contemplar con nuestros propios ojos cómo las cerillas se apagan. La simplicidad de testimonios anónimos abruma. Su plasmarse en narrativa también. No añadiré datos y sí añadiré que el nivel literario del volumen incita a otro matiz más allá de su temática. Leer una novela de Eduardo Laporte para saborear una prosa que intuyo de ideas, con capacidad humorística y sin derivar en lo gratuito, compacta con bifurcaciones, con la lógica de un diálogo que arranca con un hola y te da el portazo desde otras profundidades, sea el fútbol, Dios o la cría de la avellana en Camerún. Es una intuición, el siguiente renglón de la escalera.

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sábado, 26 de mayo de 2012

Sábado 26, 20 horas, Loopoesía 2012 en Castells de la Muntanya (Barceloneta)




Este sábado Loopoesía cierra un intenso mes de mayo en un lugar pequeño e intenso: Els castells de la Muntanya de la Barceloneta. Os dejo las coordenadas del evento:


Loopoesía 2012 en Castells de la Muntanya


Sábado 26, 20 horas

c/ Grau i Torras 14

08003 Barcelona

Metro Barceloneta


jueves, 24 de mayo de 2012

El origen del mundo de Pierre Michon en Revista de Letras





“El origen del mundo”, de Pierre Michon, por Jordi Corominas i Julián | Reseñas | 7.05.12


El origen del mundo. Pierre Michon
Traducción de María Teresa Gallego Urrutia
Anagrama (Barcelona,2012)




Cualquier espacio puede ser idóneo para simbolizar la poética del Universo. Sin embargo, la modernidad, tan cargada de elementos susceptibles de condensar significados, aconseja aislarse, caminar por lo desierto y buscar zonas vírgenes o momentos donde la velocidad aún no se integraba plenamente en nuestros sentidos. Por eso Pierre Michon, quizá el maestro contemporáneo de este tipo de construcciones metafóricas, ubica El origen del mundo en un pueblecito de la Dordoña, cerca de Lascaux y sus cuevas de arte rupestre, dibujos prehistóricos de indicio y esencia.

Ubicar esta breve novela en un enclave tan remoto a principios de los sesenta tiene su lógica. El inminente estruendo de la década loca de ilusiones no afecta a Castelnau, localidad donde lo básico se impone en una calma que sólo puede perturbar la aparición de un joven profesor que al no tener experiencia en la normalidad simple se extasiará con el ritmo lento de las horas, excusa perfecta para que el narrador francés desgrane su pericia en un terreno que le va como anillo al dedo.

Existe una literatura que aprovecha lo rural para delimitar y resumir el universo en sus confines. Las personas adquieren una condición mítica y de manera inevitable las mujeres deben jugar un rol central si quien escribe observa lo que nos rodea desde una óptica masculina.

En El origen del mundo la baraja se articula alrededor de tres féminas. Hélène, la posadera es una madre eterna que se preocupa de sus retoños con la paciencia de quien sabe que estamos aquí de paso. Su establecimiento es un apeadero de consejos, borracheras y relatos que se esconden en las habitaciones. En una de ellas el profesor retoza ocasionalmente con su amante, compañera de excursiones y alivio para la soledad. Es una falsa musa sin importancia, cuerpo transitorio al que aferrarse en el intento de no caer en la desesperación a la espera de la belleza, que tiene nombre y se llama Yvonne.

Y no es nada casual que trabaje en el estanco, donde suministra placeres para los hombres, estéticos y materiales. Protege su poder detrás de un mostrador, escaparate que potencia su atractivo y la convierte en carne inaccesible de la que se pueden entrever telas acordes con el se mira pero no se toca. La voz importa, y también la escritura. Yvonne es un oasis en la decadencia. Su presencia hace que el texto se pueble de frases cortas y trepidantes. Nerviosismo. Excitación con charme entre Marlboros e invisibles amenazas en frases de clientes.

En el aula la caligrafía demuestra cómo perdemos precisión y volamos en lo vago. Las letras de 1870 son más elaboradas que las del siglo XX, y la rueda no deja de girar. Los niños crecen y las obsesiones mutan de estado sin desaparecer. La del profesor tiene su continuación genética en las aulas. El chaval de la estanquera sufre la frustración de su maestro, indignado por tener en sus dominios la perpetuación del anhelo, que por la noche sacude un bosque cercano a través de su integración en la lujuria del ritual para intensificar los instintos básicos del protagonista y del lector, que sucumbe ante una prosa que transporta sin ser la del mejor Michon, quien sin embargo tiene tanta capacidad que es capaz de transformar una anécdota en un poema trascendente, y eso no está al alcance de cualquiera.

La cuestión simbólica no se limita a lo femenino. Jean el pescador y JeanJean no son nombres escogidos al azar. Uno mueve la lucha por la supervivencia. El otro es un guía a las profundidades del pasado que abren las puertas a una concepción muy particular del ocio. Los artistas de Montignac pintaban tras su jornada de caza. Habían resuelto los problemas básicos de su singladura en el planeta y entretenían el cerebro en las paredes de sus refugios. Los animales que dibujaron eran el reflejo de su rutina, una prueba de amor hacia la víctima, canto del asesino agradecido en su afán de supervivencia. Y seguramente se pregunten qué mosca me ha picado. Ninguna, sólo hablo de cómo el narrador se relaciona con lo antiguo para recrear sus vicisitudes. Nada nuevo hay en ello. Ni falta que hace. El origen del mundo, y piensen si así gustan en el lienzo de Courbet, es una tentativa de entender los mecanismos que rigen nuestros procesos mentales desde lo cotidiano percibido con matices épicos, casi místicos. Menospreciamos en demasía los actos supuestamente banales que llenan nuestros minutos. Su sucesión en cadena y la cultura de grandes nombres y gestas hace que olvidemos el don de efemérides propias que tendemos a ignorar y que son estupendos motores para encender la máquina de la comprensión, un menos es más que no fue concebido por expertos en tendencias, sino que nos acompaña desde el instante cero de la creación. Detectarlo es más sencillo de lo que parece, plasmarlo en papel una heroicidad sublime.

Vila-Matas sobre mi y yo sobre Vila-Matas en un artículo de El Mundo



Estimat Gregor Samsa en Bcn Mes





Estimat Gregor Samsa, by Jordi Corominas i Julián


De cop i volta el correu del meu ordinador rep instruccions amb tres paraules clau. Consum, individualisme i responsabilitat. Evidentment tot va ben lligat i m’he proposat lligar tots els punts sense problema. És ben senzill. Només podrà evitar-ho el pensament d’un dijous on crec que si el Pep Guardiola diu que se’n va em sentiré trist. En cas contrari serà com quan esperes un notable a un examen i el treus. No et sorprens i el camí s’allarga sense sobresalts de cap tipus.


La reflexió sobre l’entrenador del Barça demostra la victòria d’un determinat model d’identificació col·lectiva que els humans solem relacionar amb una vessant sentimental que a casa nostra és esportiva i, quelcom que sempre m’ha semblat un xic absurd, nacionalista. Al cap i a la fi ambdues expressions també tenen vincles que beuen del consum, l’ individualisme i la responsabilitat. El primer omple les tendes de la ciutat mitjançant un esquer anomenat merchandising, darrer mecanisme d’un capitalisme que primer oferí béns de la llar que mai s’espatllaven i produïen benestar familiar. Consolidat el nucli tradicional, consumat l’engany, s’engegà la maquinària infernal del detall, del gust particular. L’efecte de veure aparadors i cossos plens dels colors de l’equip de la ciutat la jornada després de la derrota neix d’una elecció personal triada per una majoria. Et voilà. La matemàtica és excepcional i mostra que sota la nostra suposada llibertat molts confonen conceptes i vesteixen una bandera que, malgrat meravelli, és absurda.


Ara tocaria emprenyar-me i mencionar la fotesa de patir per la sort de vint-i-dos milionaris. Vint-i-dues persones dotades d’un do de circ, estètic per una assumpció cultural, que enamoren i constaten la pèrdua de rumb d’un determinat sector social. Sóc del Barça i no puc descriure amb paraules la joia i l’adrenalina, una descàrrega infantil com poques, pel KO del Reial Madrid a la Champions League. Crits i rieres de riure a dojo.


No confundamos el culo con las témporas. La preocupació, l’indret on vull arribar, és perquè la fusió del triumvirat que encapçala aquest article només reforça una unió que no és nova, un eix indestructible propiciat amb una catapulta d’ones pels mitjans de comunicació. Ens encanta dir que la premsa manipula i distorsiona la realitat. I és ben cert. El Twitter i el Facebook informen i són fonts d’il·lusió futura, però fins ara, al món, les revolucions s’han fet al carrer. De res serveix opinar en una xarxa social per trencar ordres imperants. Les frases es registren i volen les piulades mentre les manifestacions circulen arreu del planeta. El teclat crema i els contenidors són barricades del segle XXI.


Som el 99% és una estadística que ha esdevingut eslògan. Part d’aquest percentatge és conscient de com retallen els seus drets i protesten, asseguts. No al terra de la plaça, no pas. Seuen a la seva habitació. No són culpables de res, més aviat la seva xacra és ser víctimes d’una comoditat indignada feta amb finestres que van del match online a la compra del darrer caprici i l’amistat d’un click. A les 18:35 actualitzo el TL. Protestes a Ronda Sant Pere. A les 18:36 el diari parla d’una batanada made in Mourinho. Un minut després una noia penja una foto i et torna boig. M’agrada. M’agrada. Al cap d’un instant una oferta de viatge de cap de setmana et fa treure la targeta del moneder. Tot es meravellós. Play it again, Sam. Consum, individualisme i responsabilitat.


No em costaria gens continuar fins a l’infinit i encara més enllà. La vida m’ha dut a passejar dones grans per Babilònia. Sempre que ho comento matiso la feina que faig. No sóc cap gigoló. Els hi explico la història dels barris i a moltes de les rutes parem a zones on la lluita obrera tingué moments d’esplendor. El mes d’agost de 1917 fou cèlebre per la vaga general. Durà cinc dies i no hi hagueren tambors ni balls. La gent combaté a la Rambla perquè volien pa i millores que afluixessin les cadenes que sempre hem portat. Una protesta d’estiu, com tantes altres fonamentals abans de les vacances pagades i la fi del deliri estiuenc. Donant festa calmaven ànims i evitaven el perill d’una suor farta.

Dos anys més tard l’estació era l’hivern i el focus de la revolta la fàbrica de la Canadenca, on romanen des d’aleshores les tres xemeneies del Paral·lel. Uns acomiadaments portaren al conflicte, preludi de pistoles i Primo de Rivera. Babilònia restà sense llum. La vaga durà dos mesos. S’obtingueren les vuit hores diàries. Una proesa.

Ara, i he de plegar, la mateixa velocitat i la domesticació del consum han sedat la veu del poble. No hi ha fam, o això pensem. El somni d’una queixa perllongada s’esvaí amb les acampades, anàrquiques des d’un sentit modern. Des d’aleshores uns quants, que haurien de ser molts més, surten quan es fixa una data. Pels que no els acompanyen ja s’ha tornat costum saber d’una manifestació diària. El hábito hace al monje. I li treu importància. Ser espectador sembla la perspectiva preferida, i la llar, que no és on vius sinó el gran edifici on tots remem al vaixell dels súbdits, és molt aficionada a ensarronar-te amb una felicitat de duros a quatre pessetes que amaga la teva metamorfosi, estimat Gregor Samsa.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Podcast del Diálogo con Daniel Ramos y Àlex Reig en el Laberint de Wonderland



Hoy en el Laberint de Wonderland hemos tenido la suerte de contar con Daniel Ramos, poeta y editor de Versos&Reversos, y Àlex Reig, una de las voces líricas más potentes de su generación. Puedes escuchar la charla a partir del minuto 37 clickando aquí

martes, 22 de mayo de 2012

Miércoles 23, Daniel Ramos y Álex Reig en el Laberint de Wonderland



Mañana volvemos a las entrevistas,que en esta ocasión serán por partida doble. Nos acompañarán el Editor de Versos&Reversos,entre muchas otras cosas, Daniel Ramos Autó y el poeta Álex Reig para hablar de lo que más saben y descubrir dos nombres que sonarán con fuerza en los próximos años.






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Mi inminente novela "José García" en Letras de Vanguardia


entro de unas semanas aparecerá en la Editorial Barataria mi primera novela en castellano, José García. En Letras de Vanguardia leo unos fragmentos y respondo a las preguntas de Albert Lladó sobre algunos entresijos del libro. Puedes verlo aquí